
Hoy se puede hacer casi todo gratis en la Internet.
Existen una enorme cantidad de servicios y recursos gratuitos en la red como videos, imágenes, música, correos electrónicos, enciclopedias, buscadores, noticias, etc.
Sin embargo no siempre fue así. En la época en que iniciaban tanto los servicios como los modelos de publicidad que incluían, lo común era el uso de enormes banners animados, ventanas emergentes con anuncios y, el peor de todos los males, el envió de gran cantidad de anuncios publicitarios a los correos de sus usuarios.
La gran demanda de servicios por parte de un creciente número de usuarios generó la aparición de muchas empresas con sitios web destinados a satisfacer dichas necesidades.
Gracias al rechazo generalizado hacia las prácticas publicitarias intrusivas que abundaban en la red fueron apareciendo nuevas maneras de financiamiento que promovieron la desaparición gradual de los servicios de paga en la red.
Las empresas en línea ya no surgen de la misma manera ni se financian de igual forma.
El nuevo esquema de capitalización con base en la venta de espacios publicitarios enfocados a un grupo específico de clientes potenciales y la gran cantidad de sitios web existentes motivaron la aparición de servicios web gratuitos para sus usuarios.
La tendencia hacia la globalización y digitalización de la información y el uso masivo de la Internet para realizar muchas de nuestras labores cotidianas ha generado una necesidad por estar conectados que se ha extendido hacia las empresas tradicionales como la General Motors Company, que para el 2008 destinará la mitad de su presupuesto publicitario a financiar campañas en la red.
Sin embargo hoy se necesita un gran éxito para generar los suficientes ingresos para que una empresa de servicios gratuitos funcione. Esto ha sido motivado por la misma razón por la que estas empresas proliferaron: El venture capital o capital de riesgo.
Los capitalistas de riesgo invierten en empresas pequeñas para hacerlas grandes rápidamente, sin preocuparse por las ganancias y concentrándose en obtener la mayor cantidad de usuarios, no de clientes.
Por ello se ofertan tantas cosas gratis, ya que estas empresas formadas con capital de riesgo requieren un gran número de usuarios que accedan a sus servicios para posteriormente hacerse de clientes publicitarios.
Pero ¿todo debe ser gratis? No, pero es para estas empresas es más sencillo obtener ganancias, mayormente por publicidad, una vez establecido su valor real a partir de la cantidad de usuarios que utilizan sus servicios.
Obviamente no todo es gratis, existen empresas que utilizan la filosofía Freemium (Free-Premium o mitad gratis mitad de paga) que ofertan algo gratis, y si a la gente le gusta le ofrecen más, generalmente por una cuota mensual.
Pero no todo lo gratuito es bueno, se debe ser muy minucioso al seleccionar a qué sitios suscribirse para obtener un servicio. Lo mejor es comparar y buscar consejos de otros usuarios y para ello, qué mejor que la propia Internet.
Etiquetas: internet, tecnología
Este artículo fue publicado un Jueves, 24 de Abril del 2008 a las 20:09 hrs.