
La necesidad de buscar la sustentabilidad medioambiental ha llegado a un área en la que como muchas otras nunca se había limitado en su uso de recursos energéticos para lograr sus objetivos: Las TI o tecnologías de información.
Una de las tendencias más marcadas en la administración e implementación de TIs es la búsqueda de la eficiencia energética y la reducción de los impactos negativos para el medio ambiente. Este tipo de prácticas se les conoce como tecnologías verdes o Green IT.
Generalmente esta nueva conciencia se adopta más por razones económicas que por la preocupación por el ambiente ya que el costo de implementar y sobre todo de sostener las necesidades energéticas de las tecnologías de información suponen un gran desembolso.
Hasta hace unos años todas las tecnologías de hardware asociadas con las TIs suponían un consumo elevado de energía: Computadoras, monitores, teléfonos móviles pero sobre todo centros de datos o Data Centers (instalaciones con cientos de servidores que almacenan la información de todo tipo de empresas, instituciones y gobiernos).
Tan solo las computadoras y monitores proveen el 40% de las emisiones globales de CO2 y los Data Centers el 25% de este tipo de emisiones generadas por equipos asociados a las tecnologías de información.
En todo el mundo los responsables de los centros de datos están siendo evaluados bajo el parámetro de la eficiencia energética vs capacidad de procesamiento de datos.
Es por ello que la vitalización (conjunto de tecnologías que permiten a un solo equipo realizar las tareas de múltiples sistemas) ha logrado posicionarse como una de las soluciones más utilizadas para la implementación de TIs a nivel empresarial.
Gran parte de su éxito se debe a la reducción de costos que supone la administración de unos cuantos servidores físicos que sustentan un gran número de sistemas virtuales que además aprovechan al máximo su capacidad de procesamiento.
Se calcula que por cada 200 servidores virtuales las grandes empresas pueden ahorrar alrededor de 1 millón de dólares anuales después de los primeros tres años. En empresas más pequeñas se estima un ahorro de 700 dólares y casi 10 mil Kw/hora por cada servidor virtualizado.
Países como Islandia se convierten en la tierra soñada para los centros de datos verdes por una cuestión tan simple como su temperatura media que permite refrigerar las instalaciones utilizando solo aire frio del exterior y que además se benefician con el uso del bajo costo de la energía geotérmica generada en aquel país.
Los fabricantes de hardware no se han quedado atrás. Sun Microsystems ha presentado recientemente el primer centro de datos ecológicamente eficiente, virtualizado y portátil cuyo tamaño es el de un contenedor configurado con las medidas estándar de los utilizados en los barcos de transporte.
Empresas como HP ha comenzado a producir equipos basados en componentes reciclados o de fácil reutilización. Asustek, por ejemplo, anuncio que para junio de este año presentara una línea completa de computadoras portátiles basadas en el uso de bambú como material alternativo y ecológico.
Aunque aún falta mucho por hacer para lograr empresas más sustentables y amigables con el medio ambiente, esfuerzos como los planteados en este artículo nos brindan un mejor panorama de los esfuerzos realizados en todo el mundo por revertir las prácticas tradicionales que tanto daño han generado a nuestro planeta.
Etiquetas: tecnología
Este artículo fue publicado un Lunes, 5 de Mayo del 2008 a las 21:03 hrs.